viernes, 12 de diciembre de 2008

El nacimiento fascista de la iglesia católica



El poder terrenal de la Puta de Babilonia no concluyó con la unificación italiana. Se enquistó petulante como Trichinella spiralis y esperó.

Pero no esperó demasiado. El 29 de octubre de 1922 el más triste homenaje a Benito Juarez, Amilcare Cipriani y Andrea Costa, indujo a sus camisas negras a que realizaran una marcha sobre Roma. Mussolini había aglomerado a los siempre desorientados sentimientos de post-guerra y los aprovechó a su favor. El rey Victor Manuel III se negó a enfrentar a los fascistas que invadieron las calles de Roma -ya sea por temor a perder su corona o para evitar una guerra civil- prefirió "padirle" a Mussolini que asumiera como primer ministro. El régimen fascista había comenzado.

En 1922 la heroína de turno fue la gripe que se llevo a Benedicto XV. Hubo que esperar bastante para que otra rata asumiera el pontificado con ese nombre (Joseph Alois Ratzinger), sin embargo la iglesia católica no tardó mucho en regenerarse de la pérdida de su poder terrenal (1 y 2).

Pietro Gasparri y Mussolini plasmaron el 11 de febrero de 1929 un elaborado plan de reestructuración del poder Vaticano. Se reconoció la independencia y soberanía de la Santa Sede y se creo el actual Estado de la Ciudad del Vaticano. Un concordato definio las relaciones civiles y religiosas entre el estado italiano y el vaticano. Y por si fuera poco, la Santa Sede recibió una compensación económica por las pérdidas ocurridas en 1870.

Estos tres acuerdos conocidos como el tratado de Letrán, volvieron a parir la falacia cristiana y a restituyeron el poder terrenal del Vaticano. Cual Constantino, Mussolini liberó la peste cristiana sobre la tierra.

Una de las nuevas prerrogativas latranénses le otorgó a la iglesia católica la capacidad de violar las vírgenes mentes de los infantes (y en muchos casos también sus cuerpos). El sistema educativo italiano ganó así su enseñanza religiosa.

Aún hoy, la destrucción de la educación laica y el vergonzoso anacronismo de educar en base al pensamiento mágico parece negarse a abandonarnos.

9 comentarios:

Horacio Gris dijo...

Me quedé helado con la noticia.

Mensajero dijo...

Los "sotana negra" de Mussolini....

irichc dijo...

Tu léxico y tu retórica son netamente fascistas, aunque quizá no lo sepas.

Pensamiento libre dijo...

Gracias por pasar Horacio, Mensajero.

Irichc, la ceguera que genera la fe en tus creencias es una prueba viviente de irracionalidad, aunque quizá no lo sepas.

P. C. dijo...

Lo peor que me pasó en mi vida es pasar por esa trituradora que es la educación religiosa (católica apostólica romana).
Lo digo sin odio, pero con asco.

Laura dijo...

este era el post de los dinosaurios que me prometio!

Emilio dijo...

Muy buen Blog, felicitaciones.

Marco[s] dijo...

sos totalitario.

(No tenes ni la mas palida idea de lo que paso en Letran.)

Libre Pensamiento dijo...

Es cierto, no tengo idea y vos tenes muchas ideas. Por suerte veo que Perón piensa distinto en vos y en Emilio.

Totalitario no, tolerante. Es decir, creo de corazón que la iglesia es perjudicial para la humanidad y sin embargo no por eso salgo a quemar iglesias ni a matar a sus fieles.