jueves, 28 de agosto de 2008

El ocaso de los dioses & la Segunda República Romana


Algunas personas son responsables por su desidia. Otras, como Juan María Mastai-Ferretti por sus acciones. En 1846 asume como el Papa Pío IX e inició el hasta ahora, pontificado más largo de la historia. No es casual que haya sido beatificado por el más grande azuzador de la paridera mundial, quién ostenta el segundo pontificado más largo debido a la mala puntería de Mehmet Ali Ağca.

Enmarcado en una época signada por las reacciones revolucionarias contra los regímenes absolutistas, Pío IX suele ser caracterizado por sus biógrafos como un “liberal”, sobre todo debido a sus primeras acciones políticas como Papa. Estas incluyeron una amnistía a los presos políticos y la creación de una cámara deliberante, La Consulta. Sin embargo la amnistía le otorgaba un renovado oxígeno político, ante la efervescencia de “il Risorgimento” y los miembros de La Consulta eran tan populares que surgían del voto (muy) calificado.


En ese entonces, la Iglesia Católica dominaba los Estados Pontificios, que laceraban territorialmente a la península itálica en dos. Al sur, el borbónico Reino de las Dos Sicilias, uno de los más ricos y prósperos de entonces. Al norte un conjunto de pequeños estados sometidos periódicamente por los caprichos de los imperios Austríaco y Francés.


En 1848 Carlos Alberto de Saboya rey de Cerdeña, con el guiño favorable de Napoleón III de Francia, entra en guerra con Austria, buscando la independencia y la unidad itálica. Pero los Estados Pontificios, y el Reino de las Dos Sicilias lo abandonaron. La neutralidad Papal no dejo conforme a los italianos que comenzaron a mostrar su malestar.


Pellegrino Rossi, Ministro de Justicia del Gobierno Papal fue ajusticiado. Los romanos ganaron las calles declarándose abiertamente contre el Imperio Austríaco y reclamando cambios sociales en los Estados Pontificios. El 25 de noviembre Pio IX y su neutralidad huyen del Vaticano a Nápoles, iniciando la pendiente más abrupta en la pérdida de poder de la Iglesia Católica. Roma carecía de gobernante.



El 9 de febrero de 1849 se proclama la efímera Segunda República Romana, con los lemas carbonarios de Giuseppe Manzini y gobernada por un triunvirato. Por primera vez una constitución suprime la pena de muerte y declara la libertad de culto. La República significaba una verdadera amenaza en el corazón mismo de la cristiandad, por lo que Pio IX solicitó auxilio a los estados cristianos para recuperar Roma bajo sus términos. Los austríacos vieron la excusa perfecta y enviaron a su octogenario Joseph Radetzky. Francia, luego de pactar con Austria, también se une al socorro Papal. La República Romana es defendida por las milicias de Giuseppe Garibaldi hasta que finalmente es derrotado por las tropas francesas, el 29 de junio de 1849.


En 1864 el carcamán de Pío IX, temeroso de la posible pérdida de sus territorios, publica la pestilente encíclica Quanta Cura prologado por las 80 proposiciones del nefasto Syllabus. Allí se condenan los errores relativos a la fe tales como el naturalismo, el racionalismo. Paradójicamente se destaca también la incompatibilidad entre la fe y la razón, que la bestia polaca de Juan Pablo II pretendió volver a unir con si patética Fides et Ratio.


También se ataca el no-sometimiento de la inteligencia al magisterio de la Iglesia. En las proposiciones de la 19 a la 55 se subraya por ejemplo la libertad de la Iglesia, la subordinación del Estado a la moral y la existencia de derechos naturales anteriores al Estado e independientes del mismo. Se condena del mismo modo la separación entre la Iglesia y el Estado. Para concluir afirman que la religión católica debe ser la religión de Estado y condenan la libertad de culto, pensamiento, imprenta y conciencia. El Syllabus destaca por sobre todo la tesis que afirma que el Romano pontífice no puede conciliarse con el progreso, el liberalismo y la cultura moderna.



¿Amén?


¿Podemos entonces dormir tranquilos?

9 comentarios:

Ulschmidt dijo...

Fue con este Papa que tuvieron lugar los últimos juicios de la Inquisición, me parece.

Pensamiento libre dijo...

Gracia por pasar Don U.
¡Sin dudas Pío IX fue todo un liberal!

Mensajero dijo...

No conozco nada del tema. Pero me preguntaba....
ningún Pío 10 continuó cacareando sus obra?

Pensamiento libre dijo...

Gracias por la visita mensajero. Bueno en realidad no quería hacer un post muy extenso. En breve se vienen una o dos continuaciones de este post.

Laura dijo...

Se me ocurren tantas cosas que no sé por dónde empezar. Ahora que sé que se vienen otros capítulos, sólo digo: Qué extraño, no? esa posición "neutral" habrá sido así, de improvizo, o tendrá que ver con una tradición secular que se mantiene hasta nuestros días.... Ay de los neutrales!

Rogelio Aguas dijo...

Muy Bueno Pensamiento.

Laura, en el mismo momento la independiente San Marino a orillas de los Estados Vaticanos, era neutral. Sin embargo parecían ser verdaderamente neutrales ya que a nadie le importaba. De hecho Garibaldi se exilia allí luego que cae la Segunda República, porque en realidad no "son derrotados" deciden abandonar Roma para evitar su destrucción.

Laura dijo...

1ero, quería poner improviso, no improvizo!
Gracias Rogelio por el dato. En realidad, me refería a la eterna neutralidad del vaticano en casi todos los conflictos, pero esta neutralidad siempre encubre amistades "peligrosas"
Vuelvo a entrar, porque justo estoy leyendo el libro "Cautivo en la patagonia", de Benjamín Franklin Bourne, que relata sus peripecias por el sur del continente (el quería ir a California, saliendo de Nueva York en busca de oro y se hizo un viajecito...) El 25 de marzo de 1849 (estamos en fecha) llega a Pernambuco. Dice:"Las iglesias, muy numerosas, no tienen nada de admirable por fuera, pero la riqueza de su decoración interior da pruebas del fervor y la devoción a la Iglesia de Roma. La Iglesia es, en realidad, el gran receptor de la riqueza del país. Cada católico bueno en estas tierras, rico o pobre, prefiere privarse de sus comodidades o hasta de lo necesario para vivir, antes que omitir su debida contribución a la madre iglesia" Una pinturita.

Pensamiento libre dijo...

Laura, habría que acuñar una palabra para la falsa neutralidad. ¡Pensé que el improvizo era por algún carlista infiltrado! Su lectura suena iunteresante, no lo conocía. Se ve que ya estaban ahorrando para pagar las fortunas que pagaron por los juicios a causa de la pedofilia sacerdotal en USA.

Rogelio gracias por el aporte. ¿Le gusta Garibaldi, no?

Rogelio Aguas dijo...

Laura sabemos quer la neutrlaidad no existe, solo ante la ignorancia esta permitido acusar a otro de neutral.

Se dio cuenta Pensamiento de la proliferación "Giuseppe"s que había en ese entonces, y eran todos de los buenos!