domingo, 23 de marzo de 2008

EL NEGOCIO DETRAS DE LA CIENCIA (I)

“Si no estas en televisión no existís”

En el ámbito científico, sino publicas tus trabajos en revistas indexadas no existirás.

El Instituto para la Información Científica (ISI) fue fundado por el prolífico Eugene Garfield en 1960, y luego absorbido en 1992 por la empresa Thomson Scientific & Healthcare. La misma es la responsable de uno de los negocios más redituables y menos conocidos de la actualidad, el Science Citation Index (SCI).

El SCI puede consultarse a través de una enorme base de datos, la “Web of Science” en donde se obtiene una cuantificación de la cantidad de veces que un determinado artículo de una publicación ha sido citado. El ISI mantiene un selecto grupo de revistas científicas a nivel mundial, en vigilancia permanente a través del Journal Citation Report, que funciona de modo análogo a un ranking musical, y en donde la medida de todas las cosas es el Factor o Índice de impacto (FI).

Si bien existen pequeñas sutilezas y variantes para determinar el FI, este perverso numerito, se calcula del siguiente modo:

FI = Nº citas / Nº artículos

En donde:

FI: es el Factor de Impacto para una revista en un deterinado año

Nº citas: es el número de veces en que los artículos publicados en el periodo bianual anterior han sido citados por las publicaciones incluidas en el Journal Citation Report.

Nº artículos: es el número de artículos publicados en el mismo período bianual.

Pero para que Thomson Scientific indexe una revista incluyéndola en el Journal Citation Report, la misma debe mantener ciertos parámetros que parecen garantizar la excelencia de la misma. Entre ellos podemos nombrar, la periodicidad y puntualidad de aparición; la observancia de las convenciones editoriales internacionales; tener el ISSN correspondiente; brindar información bibliográfica en lengua inglesa, incluyendo títulos de artículos en inglés, palabras clave, resúmenes de autores y referencias citadas; mantener un comité editorial reconocido y someter a los trabajos que se publican a un proceso de arbitraje externo. Algunos de estos ítems, sin dudas son condiciones necesarias, sino de excelencia, al menos de una sana y fructífera dialéctica científica.

En Latinoamérica, los organismos estatales para la promoción científica como el CNPQ, el CONICET o el CONICYT evalúan a los investigadores que ellos mismos subvencionan, a través de la cantidad de artículos publicados en revistas indexadas y considerando el Factor de Impacto de las mismas.

¿Es esto una buena medida de la relación entre el proyecto subencionado y el conocimiento generado?

¿Están evaluando la calidad de las investigaciones científicas que subsidian?

¿Es lógico evaluar científicos a través de algo creado para evaluar publicaciones?

14 comentarios:

Mensajero dijo...

No conozco el tema pero a priori suena mal.
Exóticos parámetros.
Propios del star system
Saludos.

Laura dijo...

Como usted dicer, Conicet est� utilizando estos indicadores para la categorizaci�n de los investigadores. Lo �nico que se est� garantizando es la reproducci�n del star system, como dice Mensajero. Se recategorizan aquellos ya conocidos. Lo que tampoco queda claro es, si dentro de las veces que se menciona un art�culo, se suman las cr�ticas al mismo. Escribir una paparruchada, por ejemplo, y esperar que lluevan las cr�ticas ser�a una buena forma de promocionar....
Ahora, de pa que sirve, a qui�n le sirve, la calidad y profundidad del conocimiento, nada. o muy poco, no? �para qu� est�n los amigos?

Charlie Boyle dijo...

Me hace acordar a los concursosde ensayo de La NAción. Ponen 5 figuretis como jurado pero los cientos de obras son PRESELECCIONADAS por nadies que las ningunean según criterio editorial y marketinero. A los figuretis les dan 10 de 200 o mas obras para que lean. Quién jura entonces?

Sweet Carolaina...Arengando a la Gilada...Por un mundo Menos Pedorro... dijo...

Un poco raro el método, que tal vez podria ser 'novedoso', no conozco del tema, pero será lo mas indicado????

Zetetic_chick dijo...

Muy interesante, extraños los criterios o parámetros usados. Da que pensar...

saludos

Gerrchott dijo...

Estimado Pensamiento, el azar y la internet me han llevado a su impresionante blog (mi caballo se espantó, y vi su luz).
Y ya que entré, digo: hay propuesto algun metodo como superación de éste engendro que es el FI, Web of Science y toda la parametrizacion de Thomson?

Lo mas tragico del FI es que se aplica en realidades cientifico-tecnologico-sociales casi diametralmente opuestas a las de los paises que han impuesto esta moda. Es decir: en USA o Noruega es fundamental enstudiar el 'mesón Pi' (no, no es un restaurante) o el sistema de huida de la cucaracha australiana por cuestiones X ? Entonces se induce esa linea (con dinero), se generan publicaciones, el tema se vuelve moda, todos citan esos trabajos (lo que aumenta el FI de una revista) etc etc. Y que hacemos en Argentina, Brasil, Peru, Venezuela? Pues a trabajar en ello para publicar en las mismas revistas, tratando de mojar nuestro pan en la leche de ellos. O, si no se puede, al menos a citar sus trabajos para que nos 'vean' desde afuera. Todo muy tristemente perverso. Claro, la dependencia local de las modas foraneas no son un invento del ISI.

Dicho esto, y guardando todas mis dudas sobre este modelo de evaluacion en una cajita, vuelvo a la pregunta: ¿Alguien ha propuesto algo mejor para diferenciar entre un tipo que hace buena ciencia y un parasito cientifico? Ud. me dirá que esto es fácil, y estoy de acuerdo.Pero, y para establecer un orden de mérito entre 50 tipos que hacen buena ciencia ?(nos guste o no, se compite por dineros finitos)? Yo no me he enterado de alternativas practicables, aunque crea que es hora de ir proponiendo algo...

Finalmente, le cuento que este numero (el FI) es un refinamiento del numero mas grueso que se usaba antaño, que es el Numero de Publicaciones. El FI le añade al Nro de publicaciones desnudo un intento de qualificar no solo cuanto sino 'cuán bueno' (ya sé, ya sé, quién es que dice lo que es bueno). Ahora estos numeros se van refinando, dado que algunas cabezas visibles de los comites de desicion reconocen la necesidad de salir de esta maquina viciosa. El indice H (del físico Jorge E. Hirsch, argentino en Chicago) es un intento: H es el numero de publicaciones de un investigador que hayan sido citadas al menos H veces (excluyendo autocitas). Este numero es un numero pequeño (de 1 a 50 para el comun de los mortales) y está limitado tanto por el numero de publicaciones como por el reconocimiento de otros autores (mediante citas).
Si tengo 100 trabajos publicados, y todos han sido citados 1 o 2 veces, mi numero H es 2. Si tengo 2 trabajos y uno ha sido citado 744 veces y el otro 1, mi H es 2.
A mi me parece que hay que embarrarse en este sistema para saber cuales son sus aberraciones, y cuales las cosas rescatables, para proponer una alternativa superadora. Yo aún prefiero el numero H al sistema del concurso Clarin...

En fin, lamento la extension, se me ha escapado...

Tal vez sea una obviedad pero lo felicito por su copado blog.

Saludos
G.

Pensamiento libre dijo...

GRacias a todos por pasar.

Mensajero: si suena mal a priori y a posteriori.

Laura: en efecto a nadie parece preocuparle la utilidad del conocimiento. El medio (publicación) se ha transformado en un fín en si mismo.

Charlie Boyle: si el problema aquí es que los jurados no son siempre "figuretis" pero su poder de decisión parece ser limitado.

sweet carolaina: no, no lo es. (Qué nombre largo el suyo!)

Zetetic_chick: es la idea, que surjan ideas y se piense. Me alegro.

Gerrchott: usted es muy generoso. Le agradezco su extenso y apreciado comentario. Si en efecto el H se ve mejor, de hecho al menos esta planteado para evaluar científicos y no publicaciones (es el caso del FI que esta panteado para avaluar revistas no personas). Sin embargo sigue con algunas contras, a saber: (1)Los artículos de revisión suelen ser más citados que los artículos originales, (2) un científico con alto H podría considerarse importante aunque se lo cite sólo sean para indicar que es un desastre, (3) los científicos jóvenes corren en franca desventaja, (4) no estamos midiendo lo útil o relevante que aporta la publicación, sino solo (e incluso no siempre) si fue leído y alguien tiene una opinión de este.

Habrá que seguir buscando otro modo ¿no?

Eva Row dijo...

Lo que usted publica es muy digno de preocuparnos. La ciencia está inmersa como todo en las cuestiones de mercado. El apoyo estatal a las investigaciones no es sólo una política de inversión, también es una política de propaganda que necesita tener elementos para ser mostrados. El medir constantemente la imagen del Gobierno con encuestas, muestra la preocupación por medir que ellos tienen. En el rubro de mediciones de toda especie, está el de cuántas apariciones en televisión tiene un político. Todo se mide, y es un negocio. Tiene que ver con los apoyos a las campañas políticas, y son elementos que publicados "convencen" a los espectadores de los logros. Claro que no está bien, pero es el rumbo inexorable que está tomando todo lo que se puede medir. Es una lástima, es una tristeza, pero no hay marcha atrás. Al pulpo le van creciendo brazos. Me refiero a los métodos de mercado. Porque éstas mediciones las inventan los que cobran por medir todas las cosas.

Silvina dijo...

Publica o perece de entrada nos aclararon...y parece que perecer no es algo que quieran tener en proyecto muchos, y así se alimenta al mecanismo "perverso"¿?. Y bueno, que se vuelvan a poner de acuerdo todos para cambiar el sistema puede llevar tiempo, mientras muchos aunque sea refritan material para tener algo para ese año.

Pensamiento libre dijo...

Eva: Su escaso optimismo me dejo pensando en que a diferencia suya, creo que si hay marcha atrás. Respecto de la lógica de las mediciones y las encuestas, es en efecto bastante perversa, debido al "analfabetismo científico" del común de los mortales que no sabe leer una encuesta o una medición, y obviamente tampoco ponderarla.

Silvina: muy acertada su síntesis ¿Usted refrita papers con aceite nuevo?

Niceforo dijo...

el indice se aplica para todas las publicaciones de tipo cientíco¿? o solamente para algunas ramas?

Laura dijo...

Estimado Libre Pensamiento: Me preocipa sobremanera el silencio de Blog. No quisiera pensar que manos oscuras están haciendo Lobby para que no siga publicando. Tal vez subiendo alguna foto ( ), un corte y pegue...algo, para calmar ansiedades
Saludos

Pensamiento libre dijo...

Nicéforo: buena observación, el índice se aplica segun las disciplinas. Pero más que nada por que si se aplicara no quedaría nadie!

Laura: le agradezco tanto su deferencia. Créame que más me gustaría dedicarme a tener esto al día que a buscar revistas indexadas donde publicar o discutir con los crueles editores de las revistas de Elsevier o Springer, pero no solo de dignidad vive el hombre, sino de la comida que se compra con dinero, que seguirá llegando mientras uno publique (obvio que la calidad no le importa a naides...solo publiucar!)

La saludo con recíproca ansiedad.

Horacio Aldo Cingolani dijo...

-Desde una visión económica, la ciencia tiene reputación de ser la actividad que requiere grandes sumas de dinero, que necesita de profesionales muy bien dotados y de excelente formación. Si se llega a resultados valiosos, requiere de muchos años de investigación, y por eso es de alto riego.
-Pero como contrapartida, es la que genera todos los nuevos productos que hacen al desarrollo humano.
-El otro aspecto, el de dar explicaciones a las cosas, no interesa tanto a la sociedad en cuanto a su economía, pero en Argentina es su motor más importante.
-Instituciones como el CONICET, INTA, INTI, CNEA y otras, las veo sin mucha influencia en la política o en la conducción del Estado.
-A mi me parece que la ciencia y la tecnología argentina están demasiado desconectadas de la producción nacional, de las actividades económicas en general y del auxilio que podrían prestar tanto al Estado Nacional como a la actividad privada.
-Me parece que los legisladores o las autoridades políticas del Estado, generalmente abogados, no consultan a nuestros científicos cuando tienen que tomar decisiones que implican conocimiento científico o tecnológico. O consultan informalmente a un amigo.
-Por ejemplo en las licitaciones internacionales que implican aspectos tecnológicos o científicos no se analiza la posibilidad de hacerlo en el país, o bien no se consultan mucho a las Instituciones nacionales en cuanto a los términos de tales licitaciones.
-Tampoco parecen integrados los trabajos científicos que se hacen dentro de un plan coordinado por la Nación.
-Generalmente se recurre a la compra de tecnología sin indagar si hay recursos para provisión nacional o para desarrollarla, o al menos para una acción compartida.
-En el CAB, CNEA, los mejores egresados se los cedimos, sin costo para ellos, a la potencia más poderosa del mundo (o a Europa, o a Brasil).
-Los científicos deberían tomar conciencia de esto para influir en las políticas científicas, tal vez formando una Academia Nacional de Ciencias. Crear las leyes que le de un status.